Esto nos permite evitar el lavado de la aceituna. Lavar las aceitunas perjudica al aceite que se obtendrá por varios motivos: la aceituna se hincha de agua, el agua perjudica a los fenoles del aceite, pueden haber microorganismos que por el agua pasan a las aceitunas y se acelera el proceso de oxidación.
No se puede olvidar que nosotros en otoño, al contrario que la mayoría de campesinos, ya no echamos productos químicos al árbol. Por lo tanto, desde que la aceituna aparece en el árbol ya no se tira ningún producto químico. Si alguien teme que las aceitunas al no lavarse puedan llevar cualquier suciedad, debe tener presente que al final del proceso de obtención del aceite la pasta es centrifugada a muchas revoluciones y así se separa el aceite de cualquier impureza que pueda haber. Después de cosechar la aceituna con el vibrador se pasan las aceitunas a un remolque que lleva una reja con pequeños agujeros para tamizar las aceitunas y sacar las pequeñas ramas y algunas hojas que puedan existir.
A continuación ya pasamos al molino. Aquí el primer paso es separar las aceitunas de las hojas que hayan quedado.
Esto se hace con un soplador que consigue que las hojas salgan volando y que las aceitunas, al ser más pesadas, caigan. Este proceso es algo más sucio y por este motivo lo hacemos en la zona de recepción en el exterior, frente a la almazara.
Después las aceitunas entran en la almazara. Allí el primer paso es verterlas en un molino triturador de cuchillos. Éste lo tritura todo y lo convierte en una pasta.
Esto nos permite evitar el lavado de la aceituna. Lavar las aceitunas perjudica al aceite que se obtendrá por varios motivos: la aceituna se hincha de agua, el agua perjudica a los fenoles del aceite, pueden haber microorganismos que por el agua pasan a las aceitunas y se acelera el proceso de oxidación.
No se puede olvidar que nosotros en otoño, al contrario que la mayoría de campesinos, ya no echamos productos químicos al árbol. Por lo tanto, desde que la aceituna aparece en el árbol ya no se tira ningún producto químico. Si alguien teme que las aceitunas al no lavarse puedan llevar cualquier suciedad, debe tener presente que al final del proceso de obtención del aceite la pasta es centrifugada a muchas revoluciones y así se separa el aceite de cualquier impureza que pueda haber. Después de cosechar la aceituna con el vibrador se pasan las aceitunas a un remolque que lleva una reja con pequeños agujeros para tamizar las aceitunas y sacar las pequeñas ramas y algunas hojas que puedan existir.
A continuación ya pasamos a la almazara. Aquí el primer paso es separar las aceitunas de las hojas que hayan quedado.
Esto se hace con un soplador que consigue que las hojas salgan volando y que las aceitunas, al ser más pesadas, caigan. Este proceso es algo más sucio y por este motivo lo hacemos en la zona de recepción en el exterior, frente al molino.
Después las aceitunas entran en la almazara. Allí el primer paso es verterlas en un molino triturador de cuchillos. Éste lo tritura todo y lo convierte en una pasta.
Quiénes somos
Nuestros Aceites
Aceite de oliva virgen extra de primera prensada
y en frío, 100% de aceitunas arbequinas.
Quiénes somos
ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO Y BIODINÁMICO
ENVÍO GRATUITO PARA COMPRAS SUPERIORES A 40€
Dónde estamos
Finca Les Cometes
Nuestra finca está situada en la provincia de Lleida, dentro del término municipal de La Pobla de Cérvoles.
El acceso a la finca se realiza desde la población vecina de Cervià de les Garrigues (la finca se encuentra sólo a 4,4 km de este municipio) a través de una pista forestal señalizada.
La finca consta de 27 hectáreas ocupando todo un valle, en plena naturaleza y lejos de la injerencia humana. Nuestros olivos están integrados en la naturaleza, en medio de bosques. La mitad de la finca son olivos y la otra mitad es un bosque que se va intercalando.
La finca está dispuesta en bancales realizados con antiguos muros de piedra seca que se adaptan al paisaje. Allí donde el valle se estrecha hay un par de acantilados. También hay 6 cuevas o grutas repartidas por la finca, una de ellas sirvió de escondite durante la guerra civil y otra se utilizaba para los campesinos y ganado cuando los trabajos del campo requerían permanecer más tiempo y para protegerse de las tormentas cuando las fincas estaban lejos del casco urbano.


Nuestros olivos se encuentran muy lejos de torres de alta tensión y molinos de viento eléctricos. En algunas zonas de la finca ni siquiera llegan las ondas electromagnéticas que dan cobertura a los móviles. Naturaleza en estado puro, mucha biodiversidad, una gran cantidad de pájaros (desde águilas a pequeños gorriones), jabalíes, zorros, corzos, todo tipo de insectos, etc. Otro aspecto que nos ayuda a conseguir una gran biodiversidad es que no labramos entre los olivos, únicamente cortamos de vez en cuando las plantas y hierba que crece.
Nuestros olivos están integrados en la naturaleza, son de secano y dispuestos en extensivo, distanciados cada uno entre 6 y 8 metros. No tenemos cultivo en intensivo ni superintensivo. No tenemos ningún sistema de riego implantado, estamos en secano y todo esto se refleja en el sabor y propiedades de nuestro aceite. Los expertos certifican que un aceite de secano tiene más sabor y propiedades que un aceite de regadío, o de cultivo intensivo o superintensivo donde los árboles están estresados. Mimamos la finca, sólo cultivamos menos de la mitad de la superficie, la otra mitad es naturaleza en estado puro. En todas partes tenemos pequeños bosques que nos aportan biodiversidad. No queremos un monocultivo intensivo que arrase con todas las otras formas de vida, nuestro objetivo no es maximizar beneficios sino maximizar la calidad.
Cómo llegar
